Muchas veces se confunden, pero el jamón serrano y el jamón ibérico son productos con características muy diferentes. Aquí te explicamos sus diferencias clave.

Diferencias principales:
- Origen de la carne: El jamón serrano proviene de cerdos blancos, mientras que el ibérico se obtiene de cerdos ibéricos.
- Tiempo de curación: El serrano necesita entre 7 y 16 meses, mientras que el ibérico puede superar los 36 meses.
- Sabor y textura: El ibérico tiene un sabor más intenso y una textura más jugosa debido a su infiltración de grasa.
¿Cuál elegir?
Si buscas un jamón más económico y versátil, el serrano es ideal. Si prefieres una experiencia gourmet única, el jamón ibérico es la mejor opción.
